Mientras los avatares creados con inteligencia artificial conquistan millones de seguidores y se convierten en activos estratégicos para las marcas, medios y plataformas digitales comienzan a demostrar que el verdadero valor del marketing ya no está solo en el alcance, sino en la capacidad de construir comunidades, generar datos propios y crear ecosistemas de contenido que conecten de forma directa con las nuevas audiencias.



