Lumu Technologies, compañía especializada en el desarrollo de soluciones de ciberseguridad, analizó cómo podría ser el panorama de incidentes en la red para el siguiente año y cuáles factores podrían influir en su accionar.
“Los millonarios nacen en la recesión; este conocido refrán acabará siendo cierto para muchos ciberdelincuentes durante el 2023. Las dificultades económicas impulsarán la inestabilidad y la innovación en la industria de la ciberseguridad, en donde definitivamente ante este escenario habrá ganadores y perdedores”, dijo Germán Patiño, VP de Ventas para Latinoamérica de Lumu Technologies.
Las 10 predicciones de Lumu Technologies en materia de ciberseguridad para 2023 son:
- La crisis económica impulsará la creatividad de los ciberdelincuentes: Con forme las economías decaen, incrementará el número de personas que recurrirán a la ciberdelincuencia como fuente de ingresos. Esto impulsará una mayor diversificación y creatividad en la ciberdelincuencia. Los ciberdelincuentes encontrarán nuevos vectores y atacarán nuevos objetivos.
- La interconectividad de las APIs se aprovechará para un ciberataque multimillonario: El mundo está cada vez más interconectado y las aplicaciones se han convertido en un lazo que nos unen, pero cada una de esas conexiones producen un riesgo y suponen un nuevo medio para atacar. Por ello, los ciberdelincuentes aprovecharán las interfaces para distribuir descargas en una vulneración sin precedentes a la cadena de suminsitro.
- Un ataque a las infraestructuras críticas interrumpirá los servicios vitales: Lumu technologies reconoce que el ataque al oleoducto Colonial del 2021 solo fue un aperitivo en comparación con lo que pueden realizar los actores de amenazas. A pesar de que se ha llevado a cabo un despliegue federal para reforzar la preparación cibernética de las infraestructuras críticas, la compañía estima que se verá un “gran ataque”.
- Los tribunales están en el punto de mira de los ciberdelincuentes: la justicia federal es vulnerable y susceptible a provocar el caos. Un ciberdelincuente que decida atacar a los tribunales podrá borrar los registros y desordenará el sistema de justicia penal.
- Los sindicatos de ranwomware evitarán ser procesados: a pesar de todos los esfuerzos para defenderse de las bandas que se dedican al secuestro de datos, ninguno de los sindicatos de esta actividad se enfrentará a las consecuencias legales, ya que muchas de las bandas de este tipo operan desde países con gobiernos simpatizantes y prácticamente son imposibles de localizar, además de que suelen desmantelar sus operaciones para luego volver a instalarlas con un nuevo nombre.
- La visibilidad y analítica se convierten en los pilares para las operaciones de ciberseguridad: Las aplicaciones de ciberseguridad NG-SIEMS y XDR serán lentas y complejas para detectar las intrusiones con prontitud y no proporcionarán los datos centralizados y referencias cruzadas que los equipos de seguridad necesitan cuando se ha detectado un compromiso.
- El empoderamiento del operador de ciberseguridad: de acuerdo con información de la compañía, este sector acabará abordando la situación de desgaste generalizado de los operarios. Para ello es importante poner a su alcance la información que necesitan los operarios, lograr que todo esté en sintonía, recurrir a la automatización cuando procesa y filtrar los falsos positivos.
- Las limitaciones del EDR quedarán evidenciadas a medida que la evasión se convertira en una norma: el Endpoint Detection Response dejará de ser una técnica sofisticadas y se convertirá en un comportamiento habitual en un ciberataque. Su adopción se estancará a medida que la tecnología no cumpla con todas sus promesas.
- Confianza cero se convertirá en una norma: esta es una estrategia de seguridad aceptada desde hace tiempo, la cual destaca por el respaldo de los análisis y su adopción a nivel empresarial. Lumu Technologies estima que para 2023, esta adopción se convierta en algo habitual.
- El phishing seguirá en la cima: uno de los objetivos de los actores de amenazas es tener el elemento humano y el phishing seguirá siendo la forma más eficaz de obtener el acceso inicial.
“El panorama de la ciberseguridad tiende a evolucionar rápidamente y 2023 resultará especialmente volátil. Para superar esa inestabilidad será necesario tener información rápida y precisa al alcance de la mano, tanto sobre lo que ocurre dentro de su infraestructura de red como en el sector de la ciberseguridad”, agregó Germán Patiño.