Las compras gestionadas por la IA: ¿avance o exceso de confianza en el sector retail?
Adyen, la plataforma global de tecnología financiera, ha publicado un nuevo análisis sobre el auge de la inteligencia artificial como intermediario digital para recomendar productos y completar procesos de compra. Entre las principales conclusiones, destaca que esta tendencia está marcada por una persistente brecha de confianza por parte del consumidor.
La inteligencia artificial avanza con fuerza en el comercio electrónico y se perfila como una futura intermediaria entre consumidores y tiendas. Sin embargo, mientras las empresas del sector retail aceleran sus planes para automatizar los procesos, los consumidores españoles muestran una actitud más cautelosa exigiendo mecanismos que les permitan supervisar y revertir las decisiones tomadas por estos asistentes digitales.
La IA como prioridad estratégica en el sector retail
Las empresas minoristas europeas ven en la IA una de las principales palancas de transformación para los próximos años. Según el estudio elaborado por Adyen, ocho de cada diez comercios están abiertos a permitir que estos sistemas realicen compras completas en nombre de los usuarios. Esta tendencia refleja el creciente interés del sector por automatizar la experiencia de compra y simplificar los procesos para el cliente.
La apuesta empresarial es especialmente decidida entre aquellos comercios que consideran esta tecnología una prioridad estratégica. Cerca de cuatro de cada diez prevén avanzar hacia una integración plena de estas soluciones durante el próximo año. Sin embargo, el despliegue de estas herramientas también plantea interrogantes relacionados con la responsabilidad ante posibles errores, una preocupación que aborda a más de una cuarta parte de las compañías consultadas.
Sí a la IA, pero con transparencia y control
Del lado de los consumidores, la adopción de la IA también está ganando terreno. En España, el 39% de los compradores ha recurrido a asistentes basados en inteligencia artificial para apoyar sus decisiones de compra durante los últimos doce meses. Entre las principales ventajas percibidas destacan la capacidad para filtrar el exceso de información disponible en Internet y la posibilidad de recibir recomendaciones más personalizadas.
La disposición a delegar tareas en estos sistemas es significativa. De hecho, el 46% de los consumidores españoles estaría dispuesto a permitir que un asistente digital gestionara todo el proceso de compra, desde la búsqueda de productos hasta la transacción final. Sin embargo, esta apertura convive con importantes reservas respecto al grado de autonomía que debería tener la tecnología.
Un 28% de los consumidores rechaza actualmente la idea de que una inteligencia artificial compre por ellos. Entre quienes mantienen esta posición, la mitad prefiere seguir investigando y tomando personalmente la decisión final, mientras que un 31% cuestiona la capacidad de estos sistemas para seleccionar adecuadamente los productos y garantizar su calidad.
