Escasez de memoria RAM frena lanzamientos de smartphones económicos en mercados emergentes
El incremento en los costos de RAM, impulsado por la demanda de inteligencia artificial, obliga a fabricantes de dispositivos asequibles a replantear sus ciclos de lanzamiento y estrategias de portafolio.

Presiones estructurales en la cadena de suministro de semiconductores están redefiniendo los ciclos de lanzamiento en el segmento de smartphones económicos. CMF, subsidiaria con sede en India enfocada en dispositivos de entrada y gama media, confirmó que no presentará un sucesor de su modelo Phone Pro 2 en el corto plazo. La razón: el alza sostenida en los precios de la memoria RAM hace inviable ofrecer un avance técnico significativo sin comprometer el posicionamiento de precio que define al segmento.
El fenómeno no es aislado. La escasez de suministros de RAM se ha intensificado en el último año, en parte porque fabricantes de chips han redirigido capacidad productiva hacia módulos de memoria para infraestructura de inteligencia artificial. El impacto es transversal: empresas como Apple y Samsung han anticipado públicamente aumentos en sus precios de venta al consumidor, mientras que analistas del sector estiman que los envíos globales de PC podrían contraerse casi 10% en el año en curso como efecto directo de estos costos elevados. Para los equipos de tecnología y adquisiciones corporativas en México y Latinoamérica, esta tendencia implica revisar los ciclos de renovación de dispositivos y anticipar presupuestos al alza.
Desde la perspectiva estratégica, la decisión de CMF de pausar su línea de smartphones no representa una retirada del mercado, sino una reorientación de recursos. Akis Evangelidis, cofundador de Nothing —empresa matriz de CMF—, señaló que la marca tiene previsto lanzar nuevos productos y explorar categorías aún no anunciadas. Para directivos en mercados emergentes, donde la relación costo-beneficio de los dispositivos es determinante en decisiones de adopción tecnológica masiva, el contexto actual exige mayor planificación ante un entorno de costos de hardware volátil y ciclos de actualización más largos.



