Labubu renueva su imagen con colección inspirada en salones de belleza
La franquicia de figuras coleccionables más rentable del mercado asiático experimenta con nuevos estilos para mantener su relevancia global

Labubu, la criatura de orejas puntiagudas y sonrisa traviesa que agotó existencias en múltiples países y dominó TikTok en los últimos años, enfrenta su primera transformación estética significativa desde su lanzamiento comercial. La serie 'The Monsters Hair Salon' llega el 25 de junio de 2026 con peinados variados, acabados renovados y accesorios inspirados en el mundo de las estéticas, manteniendo el formato de caja sorpresa que convirtió a la franquicia en un fenómeno de consumo masivo.
La decisión responde a una lógica de negocio clara: en el segmento de los 'designer toys', categoría que fusiona arte, coleccionismo y cultura pop, la rotación de estímulos visuales es determinante para sostener la demanda. Entorno, que sigue de cerca las tendencias de consumo en mercados emergentes, identifica en este movimiento una estrategia de extensión de ciclo de vida de producto: en lugar de lanzar una franquicia nueva, la compañía invierte en recontextualizar un activo ya validado. La colección incluirá figuras tradicionales y versiones colgantes en peluche y vinilo, ampliando el rango de precio y accesibilidad sin comprometer la percepción de exclusividad.
El origen de Labubu ilustra cómo una colaboración artística puede escalar hasta convertirse en una de las franquicias más rentables de una empresa global. El personaje fue creado por el ilustrador hongkonés Kasing Lung como parte de su serie 'The Monsters', un universo inspirado en criaturas de cuentos fantásticos. La empresa detrás de su comercialización, fundada en China por Wang Ning, detectó el potencial del formato coleccionable con edición limitada y construyó sobre esa base una comunidad global dispuesta a hacer largas filas por cada lanzamiento. La reacción inicial en redes sociales ante la nueva colección ha sido positiva, con usuarios que señalan que la propuesta aporta frescura sin diluir la identidad que convirtió al personaje en referente del coleccionismo contemporáneo.



