Consumo de video en Gen Z: cómo redefine la estrategia publicitaria corporativa
Plataformas de streaming y redes sociales desplazan televisión tradicional; marcas deben priorizar autenticidad e influencers para conectar con audiencia joven
La Generación Z ha transformado radicalmente los patrones de consumo audiovisual, desplazando la televisión tradicional hacia plataformas de streaming, redes sociales y contenido bajo demanda. Este cambio estructural en los hábitos de consumo —nacido de una generación que creció digitalmente— obliga a las organizaciones a replantear estrategias publicitarias que durante…

La Generación Z ha transformado radicalmente los patrones de consumo audiovisual, desplazando la televisión tradicional hacia plataformas de streaming, redes sociales y contenido bajo demanda. Este cambio estructural en los hábitos de consumo —nacido de una generación que creció digitalmente— obliga a las organizaciones a replantear estrategias publicitarias que durante décadas se basaron en formatos lineales y masivos.
Para este segmento demográfico (nacidos entre mediados de los 90 y principios de los 2010), la televisión convencional representa un modelo obsoleto. En su lugar, prefieren entornos donde controlan qué contenido consumir, cuándo y en qué dispositivo. Esta fragmentación de audiencias tiene implicaciones directas para CMOs y directores de marketing: los presupuestos publicitarios tradicionales en televisión abierta o de pago generan retorno decreciente en este grupo. Las marcas que continúen invirtiendo exclusivamente en medios lineales enfrentan riesgo de desconexión progresiva con consumidores jóvenes.
La autenticidad se ha convertido en moneda de cambio. La Generación Z valida marcas que demuestran transparencia operativa, alineación con valores socioambientales y narrativas genuinas. Las campañas percibidas como manipuladoras o superficiales generan rechazo activo y amplificación negativa en redes sociales. Para CEOs y equipos directivos, esto implica que la estrategia de marca debe estar integrada con prácticas reales de sostenibilidad, diversidad e impacto social —no como ejercicio comunicacional, sino como política corporativa verificable.
La influencia de pares ha desplazado la autoridad publicitaria tradicional. Esta generación confía más en recomendaciones de creadores de contenido con audiencias nativas que en spots publicitarios convencionales. Sin embargo, la efectividad depende de autenticidad: colaboraciones percibidas como transaccionales fracasan. Los CTOs y equipos de marketing deben evaluar plataformas donde estos creadores operan —TikTok, Instagram Reels, YouTube Shorts— e implementar estrategias de medición que vayan más allá de impresiones, enfocándose en engagement genuino y conversión de intención de compra.
En el contexto mexicano, donde la población joven representa un segmento de mercado en crecimiento constante, las implicaciones son estratégicas. Las organizaciones que adapten su arquitectura de comunicación a estos canales y valores competirán efectivamente por participación de mercado. Aquellas que mantengan modelos publicitarios heredados enfrentarán erosión progresiva de relevancia en segmentos clave. La innovación en formatos de contenido, la selección rigurosa de aliados de influencia y la integración de valores corporativos auténticos no son opcionales, sino requisitos competitivos en mercados con alta penetración de usuarios Gen Z.



