Las oficinas en México viven en constante evolución. Ante la creciente ola de renuncias voluntarias y el debate sobre la salud mental en el trabajo, las empresas han intensificado sus esfuerzos para implementar programas de bienestar. Sin embargo, pese a la adopción de nuevas políticas, un creciente número de trabajadores sigue desconectándose y abandonando sus puestos, un fenómeno que subraya una importante brecha entre la intención corporativa y la experiencia real de los colaboradores.



