Solo el 38% de las PyMEs en América Latina tiene una gestión financiera estructurada. La inteligencia artificial emerge como el factor decisivo para cerrar la brecha y escalar con control.
Aunque las PyMEs mexicanas sostienen gran parte de la economía nacional, su acceso al financiamiento sigue siendo limitado. La clave para cerrar esa brecha no está solo en ofrecer productos, sino en explicar con claridad cómo funcionan. Enseñar es hoy una estrategia imprescindible para vender, crecer y transformar la realidad financiera del país.
Conciliación proactiva, factoraje inteligente y apalancamiento de capital son las claves para transformar el estrés de enero en una ventaja competitiva.