La irrupción del comercio conversacional y las interfaces inteligentes exige una nueva infraestructura tecnológica. Con el Universal Commerce Protocol, el ecosistema digital da un paso clave hacia la interoperabilidad, la eficiencia y la personalización en escala. Pero esta transformación también plantea desafíos técnicos, culturales y de talento que las organizaciones deberán afrontar si quieren competir en la nueva economía agentiva.