En un entorno donde la conectividad ya no es un lujo sino infraestructura económica, el smartphone financiado emerge como un habilitador directo de movilidad social. El Reporte de Impacto 2025 de PayJoy revela que 52% de sus usuarios incrementó sus ingresos, confirmando que el acceso a tecnología y crédito formal no solo impulsa el consumo, sino que activa capacidad productiva, inclusión financiera y seguridad económica. Para millones de personas sub-bancarizadas, estar conectados significa acceder a plataformas de trabajo, sostener emprendimientos y construir resiliencia en contextos de alta vulnerabilidad.
