El declive global de marcas estadounidenses subraya un cambio hacia la valoración de la autenticidad, la sostenibilidad y el impacto local, afectando estrategias de mercado y economías a nivel mundial.
Hoy en día, los consumidores no solo buscan productos o servicios que satisfagan sus necesidades funcionales. Están cada vez más interesados en los valores que representan las marcas, su postura ante temas sociales y ambientales, y su impacto general en el planeta y la sociedad.