El posible debut bursátil de nuevas compañías de inteligencia artificial está elevando las alertas sobre una concentración histórica en el mercado tecnológico estadounidense, justo cuando inflación, tasas de interés y valuaciones comienzan a tensionar el apetito de riesgo. Para inversionistas y equipos directivos, el desempeño de estas IPOs podría convertirse en una prueba crítica sobre la sostenibilidad del actual ciclo alcista impulsado por la IA.
