Pasar al contenido principal

Falta de claridad estratégica impacta en la productividad de las empresas

Ceci Fallabrino

 

La saturación de reuniones, correos, mensajes y procesos internos es una constante en muchas organizaciones, sin que eso se traduzca necesariamente en resultados reales. Jornadas extensas, agendas llenas y una operación aparentemente activa conviven con una baja ejecución estratégica, generando desgaste, frustración y baja efectividad entre los equipos.

Un estudio de Harvard alertó que 7 de cada 10 reuniones serían prescindibles; además, una parte significativa del tiempo laboral se destina a tareas que no generan valor directo al negocio. Esto revela una desconexión entre actividad y resultados. En ese contexto, la falta de claridad en los objetivos corporativos es uno de los principales factores que explican por qué muchas empresas confunden estar ocupadas con estar enfocadas.

“La mayoría de las organizaciones no tiene un problema de talento, tiene un problema de dirección. Cuando los objetivos no son claros, la gente trabaja mucho, pero no necesariamente en lo que importa. El desgaste no proviene del trabajo en sí, sino de la falta de sentido estratégico”, señaló Ceci Fallabrino, CEO de Grupo UPAX.

Control, desconfianza y estructuras rígidas

De acuerdo con especialistas en cultura organizacional, uno de los síntomas más visibles son los procesos de control que sustituyen la confianza: reportes excesivos, juntas improductivas y una comunicación que prioriza la supervisión por encima de la autonomía. Este modelo, lejos de fortalecer la productividad, genera estructuras lentas y poco adaptables.

En respuesta, cada vez más organizaciones adoptan metodologías de gestión estratégica basadas en objetivos trazables, como los OKR (Objectives and Key Results), que permiten alinear prioridades, reducir la dispersión operativa y concentrar los esfuerzos en resultados medibles.

“Cuando una organización entiende que no se trata de hacer más cosas, sino de hacer mejor las cosas correctas, el cambio es estructural. La claridad estratégica libera tiempo, reduce el ruido interno y eleva la calidad de los proyectos”, afirmó la CEO de Grupo UPAX.

El reto del mercado laboral: enfoque o saturación

El enfoque estratégico también redefine la identidad organizacional. No se trata solo de procesos o métricas, sino de pasar del “tenemos que cumplir” al “somos una organización que cumple”, convirtiendo la ejecución en un rasgo cultural.

En un mercado laboral en transformación, revisar sistemas de medición, incentivos y reconocimiento es clave. Lo que se premia y se repite diariamente define si una empresa construye equipos enfocados o solo equipos ocupados.

“El reto no está en acelerar la operación, sino en ordenar el rumbo. El crecimiento sostenible no se construye desde la sobrecarga, sino desde la claridad compartida: objetivos comprensibles, métricas alineadas y una cultura que privilegie el enfoque sobre la saturación”, concluyó Ceci Fallabrino.

Version Digital NEO

 

 

Agency PR