Sustentabilidad: Cuando dejar de hacer lo mismo se vuelve un decisión de negocio
Por: Rick Magaña
CEO de Actnow! Meeting Planner & Marketing Experience
Past Chair MPI LATAM Regional Council
MPI Sustainability Advisory Council
MPI Anti-Human Trafficking Committee
Hablar de sustentabilidad en la Industria de Reuniones & el Event Marketing en México ya no es una conversación aspiracional ni un argumento de relaciones públicas. Es cada vez más, una decisión estratégica de negocio. Al iniciar 2026, las marcas, los organizadores y las agencias enfrentan una realidad clara: la manera en que diseñamos y producimos eventos hoy tiene un impacto directo en la reputación, la rentabilidad y la credibilidad de mañana.
La pregunta ya no es si la sustentabilidad es importante, sino qué tan dispuestos estamos a cambiar la forma en que operamos para integrarla de verdad.
El problema no es la falta de conciencia, es la falta de decisiones
En México, la mayoría de los actores de la industria reconoce la importancia de la sustentabilidad. Sin embargo, ese reconocimiento rara vez se traduce en decisiones concretas. Se menciona en propuestas, se incluye en presentaciones y se comunica en discursos, pero pocas veces se convierte en un criterio real al momento de definir presupuestos, proveedores o procesos.
La sustentabilidad incomoda porque obliga a replantear prácticas que llevamos años normalizando: materiales de un solo uso, montajes efímeros, desperdicio de alimentos, traslados innecesarios y una producción pensada más en la inmediatez que en el impacto.
Seguir haciendo lo mismo y esperar resultados distintos no es una estrategia; es una omisión.
El rol de la industria frente al cliente: menos complacencia, más liderazgo
Uno de los grandes errores de la Industria de Reuniones & Event Marketing ha sido asumir un rol meramente operativo frente al cliente.
Hoy, ese enfoque ya no es suficiente. Nuestro verdadero valor está en actuar como asesores estratégicos, incluso cuando eso implica cuestionar decisiones.
Ayudar al cliente a integrar la sustentabilidad no significa imponer agendas ni complicar procesos, sino elevar el nivel de la conversación. Cambiar el “esto siempre se ha hecho así” por preguntas más incómodas pero necesarias:
¿Este elemento aporta valor real?
¿Este material se puede reutilizar?
¿Este montaje justifica su impacto?
Cuando el proveedor se atreve a hacer estas preguntas, deja de ser ejecutor y se convierte en socio estratégico.
Sustentabilidad aplicada: donde realmente se define el impacto
La sustentabilidad en eventos no vive en el discurso, vive en la operación, es ahí donde se gana o se pierde credibilidad.
Diseño del evento
Todo empieza en el diseño. Un evento bien concebido elimina excesos desde el origen. Menos elementos innecesarios no significa menos experiencia, significa mayor coherencia.
Producción inteligente
Escenografías modulares, gráficas reutilizables, soluciones digitales y materiales responsables no limitan la creatividad; la obligan a evolucionar.
Selección de proveedores
Trabajar con proveedores locales y alineados a prácticas responsables reduce impactos, fortalece la cadena de valor y genera trazabilidad.
Alimentos y hospitalidad
La gestión de menús, el control de desperdicios y la eliminación de plásticos de un solo uso son decisiones visibles que el asistente percibe inmediatamente.
Logística y movilidad
Optimizar traslados, sedes y horarios también es sustentabilidad, aunque no siempre se etiquete como tal.
Medición del impacto
Lo que no se mide no existe. Ayudar al cliente a entender el impacto de su evento eleva la conversación y fortalece la credibilidad de la marca.
Sustentabilidad y reputación: el riesgo de no hacer nada
Hoy, el mayor riesgo no es equivocarse al intentar ser sustentable; el riesgo es no intentarlo. Las audiencias detectan con facilidad el greenwashing y castigan la incoherencia entre el discurso de marca y la experiencia real.
Para las áreas de marketing y ventas, la sustentabilidad ya no es un tema accesorio. Un evento es un mensaje tangible. Lo que se ve, se consume y se desecha habla más fuerte que cualquier campaña.
México: una oportunidad que no se puede seguir postergando
México enfrenta retos evidentes en infraestructura y estandarización, pero también tiene una ventaja competitiva: la capacidad de su industria para adaptarse y encontrar soluciones creativas. Muchas prácticas sustentables no implican mayores costos; implican mejor planeación y decisiones más conscientes.
Esperar a tener condiciones perfectas es una excusa. La sustentabilidad se construye evento a evento, decisión a decisión.
Liderar con coherencia
La sustentabilidad no se decreta ni se impone; se practica. Como industria, nuestro mayor aporte está en liderar con el ejemplo, en proponer alternativas viables y en acompañar al cliente incluso cuando la decisión no es la más cómoda.
No se trata de hacer eventos perfectos, sino de hacer eventos responsables, coherentes y creíbles.
Conclusión: la sustentabilidad como estándar operativo
La sustentabilidad en la Industria de Reuniones & Event Marketing en México debe dejar de ser un diferenciador para convertirse en un estándar operativo. Las marcas que lo entiendan hoy estarán mejor posicionadas mañana.
Porque al final, la verdadera pregunta no es si podemos hacer eventos más sustentables, sino qué dice de nosotros seguir eligiendo no hacerlo.

